驴Prohibir el m贸vil es la soluci贸n? 馃摰

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Todo comenz贸 una c谩lida tarde de agosto, cuando la ilusionada pero no ilusa Mari Fear de Triana le regal贸 su viejo smartphone al peque帽o Will Screen. Desde entonces, y con apenas 12 a帽os, Will vive apasionado por la tecnolog铆a y el mundo digital. El m贸vil es ahora una extensi贸n de su cuerpo.

No han pasado ni tres meses, pero ya lo usa para todo. Chatea con sus amigos, graba v铆deos chorras con orejitas de perro, sigue las actualizaciones de sus youtubers favoritos, y sobre todo, no deja de jugar batallas al Clash Royale.

Mari Fear empieza a preocuparse. Avanzan los d铆as y cada vez pasa m谩s tiempo pegado al m贸vil. Encima, el grupo de Whatsapp de madres y padres del cole no ayuda mucho, esta semana es monotema: 隆hay que prohibir el m贸vil en el instituto!

Dejando al margen ese grupo de Whatsapp creado por el mism铆simo Satan谩s. El tema est谩 en el punto de mira, la medida del gobierno franc茅s de prohibir el m贸vil en todos sus centros escolares ha prendido la mecha. 驴Debemos prohibir el m贸vil en colegios e institutos?

Mari Fear ha pasado de ilusionada a preocupada. Le incomoda la situaci贸n de su hijo, sabe que le apasiona el mundo digital, y que bien utilizado, el m贸vil puede ser una gran herramienta para su aprendizaje y desarrollo personal.

Pero duda. Tambi茅n es consciente de que en apenas tres meses, el peque帽o Will Screen se ha quedado empantallado. Teme que acabe generando una adicci贸n. Los medios alertan mucho de eso.

– 驴Qu茅 hago? Se pregunta Mari Fear.
– No s茅 si quiero que lo proh铆ban o no, veo a mi hijo muy ilusionado con el m贸vil. Pero al mismo tiempo, no dejo de leer noticias y art铆culos sobre la adicci贸n y el mal uso por parte de adolescentes.

Ma帽ana habr谩 reuni贸n. El equipo directivo, el profesorado y la AMPA votar谩n si los m贸viles deben permanecer en el aula o abandonarla para siempre. Mari Fear tendr谩 un papel importante, desde el curso pasado es la presidenta de la AMPA.

CAP脥TULO 1. Argumentos en el debate de prohibir el m贸vil

Quedan dos semanas para que den comienzo las clases. En una oscura y l煤gubre sala de reuniones, un equipo conformado por directivos del centro, profesorado y familiares, se re煤ne en busca de una medida en torno al uso del m贸vil en el instituto.

La primera en hablar es la directora del centro, la Srta. Tiza. Su visi贸n es poco tecnol贸gica, pero la avalan muchas horas en el aula y su opini贸n es muy respetada en cada junta. Hoy da comienzo al claustro con la pregunta del mill贸n:

– Queridos compa帽eros y compa帽eras, familiares y acompa帽antes. Hoy tengo sobre la mesa un tema muy importante que proponer. Como habr茅is le铆do estos d铆as en prensa, el gobierno franc茅s ha decidido prohibir el m贸vil en colegios e institutos. 驴Cre茅is que nosotros tambi茅n debemos adoptar esa medida?

De repente, desde la primera fila, el Sr. Australopiteacher alz贸 la mano聽馃憜 y lanz贸 su opini贸n:

– Yo creo que s铆. El alumnado cada vez atiende menos en mis clases y est谩n todo el d铆a empantallados. Adem谩s, usar el m贸vil en clase alimenta los casos de ciberacoso, genera adicciones tecnol贸gicas e incluso aumenta los 铆ndices de fracaso escolar.

A continuaci贸n pide la palabra Nerd Flanders, como es conocido en el instituto el padre que todo lo sabe.

– Seg煤n estudios llevados a cabo por Proyecto Hombre el 80% de los ni帽xs conoce casos de ciberacoso en su entorno, y m谩s de un 75% no es consciente de los riesgos del uso de la tecnolog铆a e Internet.

– Adem谩s, un estudio de la London School of Economics muestra que el rendimiento escolar ha aumentado un 6% en las escuelas que han prohibido el uso del m贸vil. Y los datos son a煤n m谩s sorprendentes en los estudiantes con habituales problemas de rendimiento, aumentando un 14%.

隆Ojo cuidado! Parece que Nerd Flanders pone argumentos s贸lidos sobre la mesa. No obstante, el profesorado est谩 dividido, no todos piensan como Nerd y el Sr. Australopiteacher. Algunos de ellos han logrado conectar de forma incre铆ble con su alumnado gracias a los tel茅fonos m贸viles y las redes sociales.

Es el caso del profesor de biolog铆a, a priori el menos tecnol贸gico de todos, el defensor de lo natural. Sin embargo, lo tiene claro, el m贸vil es una herramienta pedag贸gica con un potencial incre铆ble. Todav铆a recuerda como el curso pasado logr贸 enganchar a su alumnado a la biolog铆a.

-Yo he utilizado el m贸vil como herramienta pedag贸gica y me ha ido genial. Cada semana sub铆a a mi Instagram fotos de especies animales, flora, fauna e incluso mitocondrias. El alumnado, deb铆a responder de qu茅 se trataba comentando en la foto con su Instagram. El resultado fue incre铆ble.

Dos sillas m谩s all谩, el profesor de tecnolog铆a asienta con la cabeza. El curso pasado experiment贸 con su alumnado el montaje y programaci贸n de un dron, que luego volar铆an de forma sencilla con la ayuda de sus tel茅fonos m贸viles. Sin duda una experiencia muy enriquecedora.

Pero ya daba igual, los argumentos favorables no han servido de nada, la mayor preocupaci贸n de todos los presentes era la falta de atenci贸n. La inmensa mayor铆a est谩n hartos de que el alumnado no atienda en clase, de que se despisten leyendo mensajes de whatsapp o viendo el timeline de Instagram mientras el profesor suelta su rollo.

Nadie se plantea otras alternativas y los argumentos en contra de usar el m贸vil en clase parecen tener m谩s peso que los positivos. La Srta. Tiza toma la palabra y sentencia:

En base a los argumentos presentados, hemos decidido de forma unilateral que el m贸vil debe abandonar la casa, digo el instituto. 隆Chao pescao! 馃憢馃悷

No hay vuelta atr谩s, la decisi贸n est谩 tomada. Los m贸viles tendr谩n la entrada prohibida al instituto este curso. Desde ese momento, el peque帽o Will Screen es un joven apasionado por la tecnolog铆a que ya no podr谩 usar su m贸vil en todo el recinto de su instituto.

CAP脥TULO 2. Cuando prohibir el m贸vil no es la soluci贸n

Han pasado 6 meses desde que el instituto tomase la decisi贸n de prohibir el m贸vil en clase. Desde entonces, nada ha cambiado para Will, al menos fuera del recinto escolar. Cada vez comparte m谩s contenido en sus redes sociales y sigue chateando con sus amigos como si no hubiera un ma帽ana.

Mari Fear no s贸lo contin煤a preocupada, sino que su preocupaci贸n va en aumento. Cuando va a recoger a su peque帽o Will, observa c贸mo no alcanza a bajar el 煤ltimo pelda帽o del instituto y su m贸vil ya est谩 en la mano. Despu茅s de un fr铆o 鈥渉ola mam谩鈥, camina hasta el coche con la cabeza concentrada en revisar el timeline de Instagram.

El viaje a casa tampoco resulta una maravilla. Will Screen aprovecha para revisar todas sus notificaciones. Algunas dan miedo, como las del grupo de Whatsapp del equipo: 948 mensajes sin leer. 馃槺 隆Y a m铆 que me da pereza tener 10! Pobre Will.

驴Y en el instituto? Parece que la decisi贸n de prohibir el m贸vil ha incrementado ligeramente los 铆ndices de atenci贸n, o al menos eso creen desde el equipo directivo. Pero realmente, los que antes miraban el Whatsapp, ahora garabatean en sus libretas o cuentan las moscas que sobrevuelan sus cabezas.

Hay clases que poco o nada han cambiado. Los periodos de descanso s铆 que parecen un poco m谩s sociables, pero realmente no dejan de hablar de videojuegos, de c贸mo ayer El Rubius superaba todos los r茅cords de audiencia emitiendo en streaming una partida de Fornite.

Prohibir el m贸vil en el instituto no los ha convertido en invisibles al mundo digital. Su vida sigue girando en torno a la tecnolog铆a, los videojuegos y sus influencers favoritos. Por eso Mari Fear sigue preocupada, los riesgos y los peligros siguen estando presentes, en este aspecto, la vida sigue igual.

Prohibir el m贸vil en el instituto no los ha convertido en invisibles al mundo digital. Su vida sigue girando en torno a la tecnolog铆a, los videojuegos y sus influencers favoritos.

De repente, Mari Fear record贸 que el otro d铆a alguien dej贸 unas p谩ginas amarillas en su buz贸n. Al margen de quedar flipando porque pensaba que eso ya era de otra 茅poca. Pudo ver que al lado del fontanero y el electricista hab铆a un peque帽o anuncio de un superh茅roe.

Cogi贸 su tel茅fono, y le envi贸 un Whatsapp (era la una de la ma帽ana y quedaba feo llamar):

Mi hijo est谩 empantallado. El instituto ha prohibido el uso del m贸vil, pero no est谩 sirviendo de nada. Fuera de all铆, el m贸vil sigue siendo una extensi贸n de su cuerpo. S茅 que le apasiona el mundo digital, no creo que quit谩rselo sea una buena soluci贸n. Estoy bloqueada 隆S谩lvame Superman! Digo, 隆Super EduKtivo!

CAP脥TULO 3. Regular el uso del m贸vil, pero sobre todo educar

A primera hora de la ma帽ana despert茅, le铆 el mensaje y me puse en marcha. Conocedor de que por delante me tocaba una misi贸n complicada, un debate que est谩 on fire. Iba a tener que recurrir a los mejores argumentos y rebatir con hechos.

Cog铆 mi smartphone con superpoderes e hice una de esas cosas que pr谩cticamente ya no se hacen con estos aparatos. Llamar.

– Hola Mari Fear, soy Edu, el superh茅roe que contactaste. EduKtivo, 驴te acuerdas?
– No te preocupes, es normal que tengas dudas, la gente cree que muerto el perro se acab贸 la rabia. Que prohibido el m贸vil, se acab贸 la adicci贸n, la falta de atenci贸n o el ciberacoso.

– MF: Pero nosotros pens谩bamos que ser铆a efectiva. El se帽or Nerd Flanders nos mostr贸 varios estudios que demuestran que la prohibici贸n del m贸vil ha mejorado los 铆ndices de atenci贸n y el rendimiento acad茅mico.

– SE: Estoy de acuerdo, los estudios cient铆ficos est谩n precisamente para eso, para demostrar las cosas con pruebas. Pero por cada estudio cient铆fico prohibiendo el m贸vil, te puedo encontrar yo uno o dos demostrando el potencial de utilizar el m贸vil en el aula. Y estudios de Cambridge o Harvard, que s贸lo con pronunciarlo parece la 鈥渉ostia en verso鈥.

– MF: Entonces鈥 驴hay que levantar la prohibici贸n del m贸vil en clase y dejar cancha libre para que el alumnado lo utilice? Tengo la cabeza hecha un l铆o.

– SE: Ni una cosa ni la otra, en el equilibrio est谩 la clave. Es cierto que el m贸vil est谩 en el epicentro de muchos casos de acoso, que tambi茅n puede producir una falta de atenci贸n, pero tambi茅n es una herramienta pedag贸gica con unas posibilidades incre铆bles para conectar con la motivaci贸n del alumnado. 隆Es su mundo!

– MF: 驴Entonces?

– SE: La soluci贸n es regular su uso, establecer unas normas de convivencia con el m贸vil. Determinar espacios sin m贸vil, pero tambi茅n con 茅l. Y sobre todo, dise帽ar una estrategia de alfabetizaci贸n y desarrollo de competencias digitales que permita al alumnado desarrollarse dentro del aula, pero especialmente, fuera de ella, en el mundo real.

– MF: 驴Crees que esa medida solucionar谩 los problemas que los medios tanto nos alertan sobre el uso del m贸vil por adolescentes?

– SE: No lo puedo saber. En educaci贸n no existe una f贸rmula m谩gica con la respuesta a todas las cuestiones. Trabajamos con personas y cada persona es 煤nica. Pero s铆 que existen caminos que son m谩s adecuados para alcanzar unos objetivos. Y en este caso, creo que este es el camino.

– MF: Cuando le铆 el anuncio confiaba en que hubiera una soluci贸n m谩gica que rescatase a mi hijo Will y toda su generaci贸n de la abducci贸n de las pantallas.

– SE: Ser superh茅roe pedag贸gico no es tan f谩cil como tener un poder y acabar con un ladr贸n de joyas. Es un proceso m谩s largo, se requiere de una educaci贸n digital y de desarrollar unas competencias, y deben participar todos los agentes, la escuela, la sociedad, pero sobre todo t煤. Yo s贸lo puedo ayudarte con mis conocimientos y mi experiencia.

Y ah铆 finaliz贸 la conversaci贸n. Despu茅s de un intercambio de agradecimientos colgu茅 el tel茅fono y volv铆 a mi vida normal. En mi cabeza quedar谩 la duda de si he logrado al menos que Mari Fear se plantee otras soluciones al problema del m贸vil. El tiempo me dar谩 la respuesta.

Conclusiones

Mis conocimientos y mi experiencia me demuestran que prohibir es el camino m谩s corto, pero que para nada soluciona un problema. Puedes evitar que el m贸vil se use en el aula y eso quiz谩s solucione el problema dentro del recinto escolar, pero NO fuera de 茅l. El camino es regular, y sobre todo, educar.

Si la buena de Mari Fear de Triana me hubiese invitado a aquella reuni贸n, me hubiera posicionado completamente en contra de la prohibici贸n del m贸vil, exponiendo los siguientes argumentos:

  • No pongas diques al mar

    Como dice el sabio refranero espa帽ol, 鈥渘o se pueden poner diques al mar鈥. En cuanto esos chavales crucen la puerta del instituto, su m贸vil estar谩 en la mano y posiblemente con m谩s ansia por revisar el timeline de Instagram o contestar a todas sus notificaciones.

  • Prohibir no es la soluci贸n

    Por tanto, <b>prohibir el m贸vil no soluciona los problemas, ni minimiza los riesgos</b>. Los j贸venes seguir谩n expuestos porque el tel茅fono m贸vil es la herramienta de sus vidas. Ah铆 est谩n sus amigos, sus relaciones sociales, su ocio鈥 incluso sus mejores armas de cortejo y apareamiento.

  • Educar es necesario y prioritario

    La 煤nica soluci贸n posible es educar. Desrollar en los j贸venes una competencia digital y un uso responsable de los dispositivos electr贸nicos. Y eso no se soluciona prohibiendo, sino educando en su uso.

  • El m贸vil no es ni bueno, ni malo

    El m贸vil es una herramienta, no es buena ni mala. En Cuicui siempre nos gusta hacer una analog铆a: un martillo es una herramienta, puede servirnos para clavar un clavo o para matar a una persona. El uso que hagamos de ella es lo que determina si es una buena herramienta o no.

  • Pensar el posibilidades educativas

    Debemos pensar en las posibilidades educativas que nos ofrece el m贸vil. Pensar c贸mo podemos utilizarlo en el aula para complementar con nuestras clases y lograr motivar a nuestro alumnado. Si logramos realizar una actividad que les motive, no se acordar谩n del Whatsapp. Lo digo por experiencia.

  • El dise帽o instruccional es clave

    隆Pero ojo! No se trata de usar el m贸vil por postureo, por decir, 隆soy el profe guay que usa el m贸vil en clase! El uso del m贸vil en el aula debe ir acompa帽ado de unos objetivos claros y de una justificaci贸n pedag贸gica.

  • El camino es regular su uso

    El mejor camino posible, a d铆a de hoy, es regular el uso del m贸vil en clase. Establecer unas reglas que no acaben tajantemente con su uso, pero que si permitan al profesorado establecer unas normas de convivencia con la tecnolog铆a y especialmente con los tel茅fonos m贸viles. Unas normas de respeto.

  • Sentido com煤n

    Pero sobre todo, la clave es usar una cosa que tiene la especie humana pero que pocas veces utiliza: EL SENTIDO COM脷N. Muchas de las respuestas a los problemas con la tecnolog铆a est谩n en aplicar el sentido com煤n. Preg煤ntate 驴eso lo har铆a en la vida real? 驴debo entonces hacerlo en la digital?

Cierro recordando una cuesti贸n que remarcar茅 a lo largo de todas las aventuras de este blog: es NECESARIO Y PRIORITARIO educar en un uso responsable de la tecnolog铆a. Cometemos el error de pensar que las nuevas generaciones son expertas en tecnolog铆a por el simplemente de nacer y crecer rodeados de la misma. La realidad es que son vulnerables y est谩n, en muchos casos, indefensos.

聽Aquella reuni贸n en la que se decidi贸 la prohibici贸n del m贸vil queda ya lejana. Mari Fear me escribi贸 unos meses despu茅s de nuestra conversaci贸n y me dijo que el instituto decidi贸 levantar la prohibici贸n del m贸vil y establecer unas normas de convivencia. Parece que la cosa est谩 m谩s calmada.

聽Ahora, 煤nicamente me queda preguntarme si has llegado al final de esta historia. Si es as铆, s贸lo puedo pensar dos cosas: a) est谩s tan locx como yo y sigues pensando que hay gente capaz de invertir 15 minutos de su vida en leer un art铆culo de blog en tiempos de Netflix o Youtube.

聽O b), realmente te apasiona esta tem谩tica y crees que mi experiencia y conocimientos pueden ayudarte en tu d铆a a d铆a. Si tu respuesta es la a), d茅jame un comentario con la palabra 鈥渕anicomio influencer鈥. En cambio, si te identificas m谩s con la b), escribe un comentario con la palabra 鈥渟alva un empantallado鈥.

聽En cualquiera de los dos casos interpretar茅 que te gustan mis historias, y que por tanto, debo seguir transformando mis aburridos viajes en tren en disparatadas historias sobre c贸mo educar a empantallados. De todas formas, seguir茅 haci茅ndolo, es una buena forma de aprender y divertirme.

聽隆Qu茅 Instagram te acompa帽e!聽馃枛

Pablo GarMen驴Prohibir el m贸vil es la soluci贸n? 馃摰

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